Amador Granados: «Los Juegos Paralímpicos es lo máximo a lo que un deportista puede aspirar»

J’hayber: ¿Cuándo comenzaste a practicar ciclismo adaptado?

Amador Granados: Mis inicios en el ciclismo fueron como rehabilitación, como terapia, para recuperarme de las operaciones que me realizaban. En el ciclismo adaptado comencé mucho después. Me encontraba preparando una prueba cicloturista muy famosa y, para prepararla en condiciones, me hice un control médico. Allí pregunté si sabían algo de ciclismo adaptado y resultó que por el mismo centro médico pasaba un ciclista que competía en ciclismo adaptado.
Este fue quien me introdujo en el Club de Discapacitados al que pertenezco desde entonces, el C.D. Zuzenak, sobre el año 1998.

J’h: ¿Cómo te ha apoyado tu familia y tu entrenador?

A.G.: En los inicios, el apoyo de la familia fue total; me acompañaban a las competiciones, tanto nacionales como internacionales. Con el paso del tiempo, el deporte adaptado fue cambiando hasta estar incluido en las federaciones de deporte sin discapacidad, como en el caso del ciclismo.
Cuando se produjo este cambio, el deporte se profesionalizó y cambió totalmente. Aunque la familia sigue apoyándome, ahora me apoyo muchísimo en mi entrenador, Emaitz Izaguirre. Con él voy no solo a las competiciones sino también a las concentraciones particulares y otros eventos deportivos que nos viene bien acudir.

En la salida del Campeonato de España en Ruta 2015

En la salida del Campeonato de España en Ruta 2015.

J’h: ¿Cómo te ha ayudado el deporte en tu vida?

A.G.: Mi vida, pese a la discapacidad, no se puede entender sin hacer deporte. De niño practiqué todos los deportes que mis amigos realizaban: fútbol, baloncesto, pala, etc.
Tras la última operación, con 18 años, comencé con el ciclismo junto a mi padre, que pertenecía a un club cicloturista de la empresa en la que trabajaba, neumáticos Michelin.
Ahí me di cuenta de la importancia y la mejora que tuve en mi cuerpo, sobre todo en mis piernas. En general, el deporte me permite mantener un tono muscular adecuado tanto para la vida cotidiana como para la competición, aunque esta llegó mucho más tarde.

Me ha ayudado a normalizarme con respecto a mis amigos: en la bici me siento uno más y la discapacidad pasa a un segundo plano.

Para terminar, el deporte enseña disciplina, orden y constancia. Todo ello se puede trasladar a la vida cotidiana y laboral: una persona constante, trabajadora y ordenada en el deporte también lo será en su trabajo y en su día a día.

J’h: ¿Qué supone para ti ir a unos Juegos Paralímpicos?

A.G.: Los Juegos Paralímpicos son lo máximo a lo que un deportista puede aspirar, debido a que son cada 4 años. Los ciclos olímpicos son muy complicados: si ya en un año pueden pasar muchas cosas, en cuatro muchas más. Si por lo que sea fallas en tu competición, tienes que volver a esperar otros 4 años para intentarlo de nuevo. Por eso tiene tanto valor una medalla paralímpica.

J’h: ¿Qué esperas de los Juegos Paralímpicos Río 2016?

A.G.: Vamos con muchas ganas. Participaré en la única prueba de equipo dentro del ciclismo en pista, la Velocidad Olímpica.
En este ciclo olímpico hemos conseguido un oro, una plata y este año un bronce, así que estamos muy ilusionados.
Lo normal hasta ahora es que el pódium del mundial de marzo se repita en los Juegos, pero lucharemos por mejorar.

J’h: ¿Cuál es tu relación con J’hayber en tu día a día?

A.G.: Mi relación con la marca J’hayber viene de años. Debido a que mi discapacidad está en los pies —pies cavos congénitos—, la necesidad de utilizar un calzado adecuado es máxima.
Tras probar muchas marcas, descubrí J’hayber, la zapatilla Atenas, abotinada, y la verdad es que durante muchos años usé muchos pares.
Al ver que ya no conseguía mi calzado en las tiendas cercanas, me animé a escribir a la web de J’hayber. La sorpresa fue que se volcaron conmigo y no dudaron en calzarme tanto para hacer deporte como para la vida cotidiana.

J’h: ¿Unas palabras para todos aquellos que empiezan a practicar deportes adaptados?

A.G.: No soy quién para dar consejos, pero si alguna persona con discapacidad comienza a practicar algún deporte, yo le diría que al principio se lo tomara como deporte-salud.
Ver cómo el deporte beneficia tanto a nivel personal, muscular como psicológico. Después, la mejora que aporta en lo social: cuando te encuentras bien físicamente, estás más abierto a las situaciones cotidianas y probablemente las afrontas de manera positiva.

Más adelante, si se anima y lo ve necesario, puede llegar el deporte de competición. Pero, si toma esa decisión, debe saber que es muy duro y exigente; puede que le vaya bien en resultados o puede que no, e incluso que estos tarden en llegar. Por eso hay que ser constante y tener las ideas muy claras.

Primer clasificado del Copa Europa de Ciclismo en Pista de Newport
Primer clasificado del Copa Europa de Ciclismo en Pista de Newport

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